sábado, 25 de mayo de 2013
A mis hijos
...La única herencia que mi madre me dejó,
fue el amor, pero me dijo:
-Agranda este capital...
si pretendes, un día, dejárselo a tus hijos.
Es la única herencia que os dejo
agrandada con la savia de mi sangre.
Para que un día, se la dejéis a vuestros hijos
como a vosotros, os la deja vuestra madre.
!!!!!LOS AMO, QUE DIOS LOS BENDIGA!!!!
Historias de la Tía Anita
Son historias peculiares de amor, reales y fantásticas. Llenas de matices que alimentan el alma y seguramente enseñarán al lector que en los sueños, nada es imposible
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